ANÁLISIS DE LAS PERSPECTIVAS DE CRECIMIENTO

Una vez que hemos visto el comportamiento del empleo y de las cifras registradas de paro en el primer trimestre del año 2015 y las previsiones de crecimiento de FMI, hoy toca comprobar en qué medida las últimas estadística sirven para constatar o no si el PIB puede va camino de crecer el 2.5% en 2015 y el 2% en 2016 y, a partir de ahí, deducir si el comportamiento del empleo y del paro van a ser más favorables o no de lo que han sido hasta ahora. 

En la gestión de la política macroeconómica, tanta importancia tiene obtener cuanto antes los datos que miden la evolución pasada como obtener indicadores que permitan vislumbrar cómo va a ser la marcha de la economía a corto plazo.


Para atender a la primera cuestión, muchos indicadores críticos (producción, precios…) presentan avances en sus estimaciones, con el fin de que exista un primer dato que pueda ser analizado y que permita tener una visión inmediata de la marcha de la coyuntura. Así, el pasado 30 de abril, el INE publicó la estimación avance del PIB correspondiente al primer trimestre de 2015. Así, el siguiente gráfico refleja cómo el crecimiento trimestral habría sido del 0,9% frente al 0,7% del cuarto trimestre de 2014 y el 0,5% que se dio en el segundo y tercer trimestre de ese mismo año.




Fuente: INE


Si pasamos a las tasas anuales (es decir, la variación del primer trimestre de 2015 en relación al primer trimestre de 2014), se observa que el crecimiento ha pasado a ser del 2,6% frente al 2% en el cuarto trimestre de 2014, el 1,6% del tercer trimestre de ese mismo año y el 1,2% del segundo trimestre.


Fuente: INE

Ambos cuadros muestran una clara aceleración de la tasa de crecimiento. Ahora bien, un perfil creciente de las tasas de variación positiva del PIB no implica que el mismo se mantenga en el futuro inmediato. Para dilucidar si ello es posible, hay que recurrir a los llamados INDICADORES ADELANTADOS, es decir, datos que permiten vaticinar cuál va a ser la tasa de crecimiento futura de la economía.

Así, el día 15 de abril de 2015, el INE publicó los Indicadores de Confianza Empresarial correspondientes alsegundo trimestre de este año. Lo más significativo es que las opiniones optimistas o favorables de los gestores de establecimientos empresariales superó por primera vez a las pesimistas o desfavorables desde el inicio de publicación de esta encuesta.




Fuente: INE


En función de ello, el saldo de expectativas fue, por primera vez, positivo aunque sólo fuera por una décima:




Fuente: INE

Por otro lado, el día 22 de abril de 2015, también el INE publicó el dato correspondiente a febrero de 2015 del Índice de Entradas de Pedidos en laIndustria (IEP). El dato indica una variación mensual (corregida de efectos estacionales y del calendario) del -0,4%. Atendiendo a la evolución desde febrero de 2013, no se aprecia que exista una clara mejoría de dicho índice:




Fuente: INE

En resumen, aunque los datos de la Contabilidad Trimestral hablan de aceleración del crecimiento, los indicadores adelantados no confirman, de momento, que esa tendencia sea sostenible en el tiempo. Por ello, es de temer que el Gobierno haya echado las campanas al vuelo con los últimos datos positivos y que, con motivo de todas las citas electorales de este año, se hayan paralizado las medidas y las reformas necesarias para apuntalar y consolidar de forma sólida la recuperación que empieza a atisbarse.




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