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martes, 26 de julio de 2011

REMEDIOS PARA UNA CRISIS (IV): LA REESTRUCTURACIÓN DEL SISTEMA FINANCIERO: LAS SALIDAS.

En nuestra última entrada, realizamos una estimación de la magnitud del problema a resolver en relación al sistema financiero español. Nuestro cálculo final fue que había que cubrir unas pérdidas aproximadas de 141.687 millones de euros y había que hacer líquidos unos activos en torno a 390.600 millones de euros. 

Hasta la fecha, en España se han adoptado dos mecanismos para hacer frente a estas dos contingencias. Para resolver de forma temporal la cuestión de la liquidez, se constituyó el Fondo de Adquisición de Activos Financieros (FAAF). En consonancia con su naturaleza temporal, dicho fondo ha dejado ya de operar en la práctica, tal como pueden ver en su página web: http://www.fondoaaf.es/SP/Subastas.html. Para afrontar la cuestión de la solvencia, se constituyó el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). Como dijimos en la anterior entrada, está pendiente de concretar la actuación final del mismo, estando prevista las operaciones de capitalización de las entidades financieras con problemas para septiembre de este año. 

Si recordamos lo que se hizo en Estados Unidos (tal como explicamos en una entrada anterior: http://eldedoeneldato.blogspot.com/2011/05/remedios-para-una-crisis-ii-la.html), el proceso siguió un esquema diferente. En primer lugar, se optó por dar una solución definitiva al problema de la liquidez, creando un mercado para los activos problemáticos. Al crear dicho mercado, empezaron ya a existir precios reales (y no estimaciones) para determinar con exactitud las pérdidas existentes en el sistema financiero, con lo cual la capitalización de las entidades se podía realizar sobre una base cierta. En España, el proceso de capitalización no ha estado precedido de la fijación de precios de mercado para los activos ilíquidos, de modo que ello constituye un grave obstáculo para conseguir la confianza de los inversores. Adicionalmente, con el sistema adoptado en España, no se va a dotar de liquidez a los activos problemáticos por lo que va a ser complicado que, aun completado el proceso de capitalización a través del FROB, se reactive de modo apreciable el flujo de concesión de créditos. Y sin dicho flujo, la recuperación económica o no va a tener lugar o va a ser tímida y débil. 

Por lo tanto, las medidas para reestructurar el sistema financiero tienen que tener una doble vertiente: